viernes, 30 de agosto de 2013

ENTREVISTA A FONDO: ALEJANDRO BUSTAMANTE, VIOLÍN.


Fotografías realizadas por: Diana Hoz


BIOGRAFÍA

Nacido en 1986, Alejandro Bustamante comenzó su formación violinística con Sergio Castro y Anna Baget en su Madrid natal. Continuó sus estudios con Mimi Zweig en la String Academy de la Universidad de Indiana (EE.UU.) en la que formó parte del ensemble Violin Virtuosi, agrupación con la que ofreció múltiples conciertos en Estados Unidos, incluyendo salas como el Christel de Haan Fine Arts Center de Indianápolis y el Carnegie Hall de Nueva York.




Realizó sus estudios superiores en el Conservatorio Superior de Música de Aragón con Rolando Prusak, finalizando con Matrícula de Honor. Prosigue su formación con Sergei Fatkulin en Madrid, y posteriormente con Latica Honda-Rosenberg en la Universidad de las Artes de Berlín, donde ha finalizado su formación con la profesora Nora Chastain. Como músico de cámara se ha formado con los miembros del Cuarteto Casals y el Cuarteto Quiroga, y con Eberhard Feltz. Igualmente ha recibido importantes influencias en cursos y clases magistrales de profesores como Ana Chumachenco, Mauricio Fuks, Nicolás Chumachenco, Boris Kuschnir, Gábor Takács-Nagy, Rainer Schmidt, Valentin Erben, Jürgen Kussmaul, Walter Levin y los miembros del Artemis Quartett. Durante sus años de formación ha recibido el generoso apoyo de instituciones como Ibercaja, Juventudes Musicales de Madrid, Fundación Caja Madrid y Fundación La Caixa-DAAD. 


Ganador del Concurso Permanente de Juventudes Musicales de España en la modalidad de Música de Cámara (2005) y en la de Instrumentos de Arco (2008), en las que ganó sendos Primeros Premios por unanimidad, Alejandro Bustamante realiza una intensa actividad concertística, presentándose como solista junto a orquestas como la Orquesta Sinfónica de RTVE, Orquesta Sinfónica de Brandemburgo, Orquesta de Cámara de la Schubertiada, Orquestra de Cambra Illa de Menorca, la Orquesta Sinfónica de la Provincia de Chaco (Argentina), Camerata Aragón y la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Superior de Aragón, bajo la dirección de Pablo González, Christoph König, 

Jonathan Webb, Juan Luis Martínez, Josep Vicent, Víctor Falkenmeyer y José María Moreno, y en salas como el Auditorio de Zaragoza, Teatro Monumental de Madrid, Complejo Cultural Guido Miranda de Resistencia (Argentina) o el Brandenburger Theater de Brandemburgo.

Asimismo ha ofrecido recitales en numerosas ciudades de España y el extranjero junto a los pianistas José Enrique Bagaría, con quien forma un dúo estable, Aníbal Bañados y Miguel Ángel Ortega Chavaldas. Ha actuado en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada (FEX), en el Festival Internacional de Música Contemporánea de Madrid y en el Festival Musika-Música de Bilbao (Bach is back), y en salas como Fundación Juan March de Madrid, Palau de la Música Catalana y Auditori de Barcelona, Palacio Euskalduna de Bilbao, Sala Joaquín Turina de Sevilla, Instituto Cervantes de Brasilia, Teatro Solís de Montevideo, Museo de Arte Hispanoamericano de Buenos Aires e Instituto Cultural Providencia de Santiago de Chile, entre otras.

Y, TENGO QUE DESTACAR, porque lo viví personalmente, su gran concierto en el Auditorio Nacional de España.. aquí en Madrid con el 'Concierto para violín y orquesta' de Joan Guinjoan el 8 de abril de 2013 y con la Orquesta de la Comunidad de Madrid dirigida por el maestro polaco Antoni Wit. Fue el propio Joan Guinjoan quién insistió en que fuera interpretado por Alejandro Bustamante, después de escuchar al violinista junto al pianista José Enrique Bagaría en un concierto en el Auditori de Barcelona en el que ambos interpretaban 'Retaule' del propio Guinjoan. 


UN VIDEO SELECCIONADO POR ÉL, QUE NO ES EL CONCIERTO PARA VIOLÍN, PERO SI LA PIEZA "RETAULE" DEL GRAN COMPOSITOR JOAN GUINJOAN.

 
Alejandro Bustamante grabó en 2010 su primer CD para Columna Música junto a José Enrique Bagaría con obras para violín y piano de César Franck, Eduard Toldrà y Olivier Messiaen.


ENTREVISTA

Alejandro está en una edad en la que es joven, muy joven pero ya en un nivel de gran maestro del violín y ya no se puede decir de él que "es una gran promesa" porque es un maestro. 

Como no le conozco personalmente no se si dirigirme a él de usted o de tú, aunque parece que el tuteo siempre allana un poco las cosas.. y el entrevistado me da la impresión de que es de carácter fácil.. 

Alejandro, teniendo ese gran ambiente musical en casa.. no parece difícil aventurar que casi era natural que te dedicaras o al menos que estudiaras música…

R. Sí. La verdad es que al nacer rodeado de música y de músicos, lo normal es que mi familia quisiera que estudiara música. Así fue. Pero la decisión de dedicarme a ello profesionalmente fue totalmente mía. Mis padres son muy conscientes de que esta es una carrera muy bonita, pero también muy dura. Y por ello nunca quisieron forzarnos ni a mi hermano ni a mí para que siguiéramos este camino. Creo que dedicarte a algo tan sacrificado sólo merece la pena si es lo que más te gusta en el mundo. Y para mí, según fui creciendo se convirtió en lo que más me gustaba del mundo y por eso elegí esta vida. Y jamás me he arrepentido.
 

¿Porqué el violín y no el piano, cuando en casa había por lo menos un pianista?.
 
R. Mis padres me llevaron a escuchar muchos conciertos desde muy pequeño, y el violín es el instrumento de la orquesta que más me llamaba la atención.

Empezaste en Madrid pero enseguida te fuiste a EEUU, luego a Alemania, ¿a qué edad y cómo llevaste una separación familiar tan temprana?. ¿Hiciste el Grado Medio allí y luego volviste para hacer el Superior en Zaragoza?, lo digo porque en lo que he leído sobre ti, no queda claro si realizaste aquí el Grado Medio, te fuiste y luego volviste para hacer el Superior.

 
R. Bueno, me fui a Estados Unidos cuando tenía 15 años. Era muy joven pero ya no era un niño. Fue una experiencia alucinante para mí. Vivir un año entero en un país tan diferente y tan lejano, con otro idioma y sin mi familia siendo tan joven, me hizo madurar muchísimo. Fue sin lugar a dudas un punto de inflexión muy fuerte en mi vida y en mi formación. Seguramente hacer algo así tiene sus riesgos. Pero tuve una suerte extraordinaria con la familia estadounidense con la que viví allí, y con la profesora que tuve durante aquel año: Mimi Zweig. Mimi, fue la profesora de pedagogía de mi profesora en grado medio, Anna Baget. Estudió con ella en la Universidad de Indiana y como sabía lo excelente profesora que era, y que acompartían visiones pedagógicas similares, cuando surgió esta posibilidad de hacer este año de estudios allí, le pareció muy buena idea. Es decir, no me fui ni antes ni después de mis estudios de grado medio, sino durante los mismos. Luego volví, realicé los dos últimos cursos de grado medio con Anna, y después empecé el Superior en Zaragoza.

¿Cómo te trataron en Alemania, te veían de igual a igual o había una cierta condescendencia por ser español?. 

R. Totalmente de igual a igual. Seguramente por varias razones: por una parte no creo que haya que tratar con condescendencia a nadie por su nacionalidad. Además, en Alemania, y concretamente en Berlín, el número de músicos españoles aumenta constantemente y ahora mismo ya hay muchísimos. Y precisamente por eso, los alemanes son muy conscientes de que el nivel musical en España ha subido de manera espectacular en los últimos 15 ó 20 años. Creo que nos tienen mucho respeto, y además, por mi experiencia, los españoles y los alemanes nos llevamos muy bien.

He oído alguna entrevista tuya y siempre destacas que, "tu formación más importante la tuviste en España", ¿estás reivindicando a los profesores españoles, a los centros españoles? O qué...

R. Como digo, creo que es una realidad que el nivel musical en España ha crecido una barbaridad. Y eso se debe sin duda a que los profesores y los centros de formación son cada vez mejores. Todas las etapas de mi formación creo que han sido muy importantes. Estos últimos cinco años en Berlín por supuesto también. Importantísimos. Pero cada vez estoy más convencido de que la formación más determinante es la de los primeros años. Ahí se cimentan las bases sobre las que crecer más adelante. Tener buenos profesores al principio es absolutamente fundamental. Y yo tuve muchísima suerte de poder estudiar con Sergio Castro y Anna Baget, mis dos primeros profesores. Los dos son excelentes y una referencia en España. Y después vino mi etapa en Zaragoza, donde estudié con Rolando Prusak y el Cuarteto Casals, y fueron también unos años importantísimos. Por tanto creo que mi formación en España ha sido fundamental y estoy enormemente agradecido a mis profesores y a los centros en los que estudié. 




Porque, estaremos de acuerdo en que aquí no se ha hecho un trabajo de base precisamente, en colegios e institutos, es decir, con los niños. 

R. Creo que lamentablemente y a pesar de la mejora en la formación de los músicos, sigue habiendo una tremenda carencia de cultura musical general en España. Y desde luego tiene mucho que ver con la poquísima importancia que se le da en la educación primaria y secundaria desde las instituciones. Y no deja de ser sorprendente, cuando está más que demostrada la maravillosa influencia de la música en la inteligencia humana y en la sensibilidad de las personas. Se sabe que las personas que se acercan a la música clásica y la disfrutan, son luego personas con más capacidad de concentración, más estables emocionalmente y mejores estudiantes. A mí, además, me alucina que si alguien dice que no sabe quiénes son Picasso o Renoir, o Cervantes o Neruda, cualquiera pensaría en seguida que esa persona tiene una escasa formación cultural, pero parece que no saber quiénes son Schubert o Brahms es normal, cuando en mi opinión no son menos importantes. Creo que si enseñáramos a todo el mundo a entender al menos un poco la música, alucinarían escuchando las obras de los grandes compositores. Estoy convencido.

¿Y en los conservatorios?

R. Desde luego los profesores que yo tuve realizan un trabajo de base formidable. Por otra parte, claro que no siempre es ese el caso. Yo intento mirarlo desde dos perspectivas: por una parte, el trabajo de base medio que se lleva a cabo hoy en España creo que es mucho mejor que el que había hace unos años. Por lo menos en cuerda, que es lo que conozco mejor. Pero también es cierto que podemos hacer las cosas todavía mucho, muchísimo mejor. No tengo ninguna duda. Tenemos muy buenos referentes de los que aprender para, a partir de los conocimientos que hemos heredado, intentar con toda nuestra energía que la próxima generación esté todavía mejor formada que la nuestra.

¿Cómo está el panorama español en cuánto a violinistas ahora mismo y en relación con otros países, nivel? etc. Y, según tu opinión.. ¿qué se puede hacer con lo que hay?. Y ¿qué te produce, que se te ocurre si yo digo.."los padres de los músicos españoles son mis héroes?. Cosa que realmente pienso.

R. Creo que efectivamente los padres de los jóvenes músicos son un poco héroes, porque tienen que dedicar mucho tiempo a la formación de sus hijos, sobre todo durante los primeros años. Y, además, la formación musical es cara. Comprar instrumentos, cuerdas, partituras, pagar al luthier, encerdar el arco, pagar cursos de verano... Son muchos gastos y por tanto nuestros padres se merecen todo nuestro agradecimiento por tanto esfuerzo. A los míos los estoy enormemente agradecido porque siempre opinaron que todo gasto y esfuerzo dedicado a nuestra educación era lo más importante. Han sido muy, muy generosos. 
 


Y, por encima de todo les agradeceré siempre su apoyo incondicional, en los mejores y en los peores momentos. Su apoyo me ha hecho muchas veces sacar fuerzas, energía y confianza de donde no sabía que era posible.

Y, ahora mismo yo tengo compañeros y amigos violinistas de mi generación que tienen un nivel realmente altísimo: Miguel Colom, Ana María Valderrama, Luis Esnaola... Y algo mayores que nosotros, los miembros del Cuarteto Casals, del Cuarteto Quiroga... Y, sin duda muchos más. Creo, y lo digo sabiendo de lo que hablo porque he vivido cinco años en Berlín, que todos estos violinistas tienen un nivel altísimo, no sólo para España, sino también comparados con lo que hay allí. Por tanto, es cierto que no debemos conformarnos nunca y debemos siempre exigirnos más. Y hay que trabajar para que cada vez sean más los músicos que alcancen ese nivel. Pero creo que también seríamos torpes e injustos no valorando músicos como estos que tenemos en casa. 

Conozco a muchos jóvenes españoles que han ido o van a la Universidad de Indiana a sus Master superior…¿qué pasa allí Alejandro?¿porqué.. hay tantos violinistas que van allí y en general tantos españoles?.. A ver si resulta que dan más facilidades allí.. y becas

R. La Universidad de Indiana y su School of Music son uno de los referentes en Estados Unidos por su tradición y la gran calidad de su profesorado. Por allí han pasado profesores como Gingold, Starker, Pressler... Profesores legendarios que han formado a montones de generaciones de músicos al máximo nivel. Por eso es tan querida y admirada. Yo allí estudié en la String Academy, el programa de Pre-College de la universidad, que dirige Mimi Zweig. Es un programa referente porque forman a los alumnos desde que son niños y hasta los 18 años en el entorno de la universidad y con la misma filosofía. Los resultados son espectaculares. De alguna forma, para los alumnos jóvenes, estudiar en el mismo lugar donde estudian los mayores, tener contacto con ellos y poder asistir a los conciertos de los que de alguna manera son sus ídolos, supone una motivación extra muy grande, porque ves a dónde puedes llegar si trabajas duro. 

¿Cómo te llevas con la enseñanza?, es decir, se que has comenzado a dar clase en un conservatorio superior, ¿qué tal con eso?..

R. Estoy dando clase de música de cámara en el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León, en Salamanca. Llevo muy poco tiempo dando clase, pero ya en estos meses ha supuesto una enorme fuente de inspiración y una gran satisfacción para mí. Desde hace algunos años he ido teniendo cada vez más claro que además de tocar quería enseñar. Durante todo ese tiempo he dado muchas vueltas a cómo trabajaría tal o cual cosa con un alumno, cómo explicaría diferentes aspectos de la música... He observado y analizado mucho a mis profesores tratando de entender su forma de abordar la pedagogía, incluso he tenido buenas charlas con ellos sobre eso. Y también llevo unos años casi obsesionado por entender cómo aprendemos, cómo funciona nuestro cerebro, qué es la inteligencia, cómo se desarrolla, cómo cada uno tenemos respuestas emocionales tan distintas a los mismos estímulos, y cómo por ello es fundamental entender no sólo qué quieres que un alumno aprenda, sino también que el profesor sepa muy bien quién es cada alumno y qué necesita para motivarse, para sentirse valorado... Me parece una labor realmente preciosa y lo estoy disfrutando muchísimo.

Cuando se llega a tu nivel, aunque seas tan joven, ¿queda tiempo para tener una vida personal? ¿para desarrollar una relación?. 

R. Jaja. Claro que sí. Por lo menos con el ritmo de vida que yo llevo sí. No sé si los grandes solistas internacionales que viajan por todo el mundo sin parar podrán... Pero en mi caso sí, y además yo no concibo una vida en la que sólo tuviera la música. Necesito la música pero también necesito vivir. Me gusta demasiado la vida como para no vivirla. Y además creo que un artista se nutre de sus vivencias. No podría decir nada con la música si no viviera y si no fuera feliz. 

A mi me fascina la vida de los músicos y cada uno es distinto al otro, se organiza de forma diferente, estudia un número de horas también distinto, ¿cómo te organizas tú?, o, por ejemplo, ¿tienes un representante, alguien que te dice hay que tocar esto o lo otro?, lo decides tú mismo y en función de qué, ¿qué número de horas puedes llegar a tocar antes de un concierto. El Concierto de Guinjoan, ¿cuánto tiempo te llevó prepararlo?. Visto desde fuera, no es fácil y tampoco el tipo de música es fácil y para tocarlo tan bien como que al propio compositor le emocione (todos sabemos o nos imaginamos lo difícil que es, que debe de ser, contentar a los compositores,  ¿cómo darle el sentido con el que ha sido compuesto?). Es una gran responsabilidad. 

R. Enlazando esta pregunta con la anterior, creo que la clave para poder desarrollar una buena carrera sin dejar de tener una vida es simplemente organizarse bien. Un día tiene muchas horas, y da tiempo a todo si te lo propones. En mi caso, los hábitos de estudio han ido cambiando con el tiempo tratando de encontrar lo que mejor me funciona. Antes me gustaba llevar a cabo la mayor parte de mi estudio por la tarde y hasta la noche porque soy bastante noctámbulo y es cuando me sentía más inspirado. Pero ahora cada vez más prefiero empezar temprano por la mañana y aprovechar lo máximo antes de comer, precisamente para tener la sensación de que a partir de las 18:00 o las 19:00 puedo hacer otras cosas. Suelo estudiar en torno a 4 ó 5 horas al día, pero creo que es prácticamente imposible hacerlas todas seguidas y mantener a tope la concentración, por lo que en realidad son más las reservadas en el día para estudiar. Procuro, sobre todo, hacerlo concentrado al máximo y con objetivos claros. Creo que eso es en realidad lo más importante: que cada vez que estás estudiando sea con plena consciencia y mejorando. Si no resulta bastante inútil. En cuanto a compromisos tan importantes como el Concierto de Guinjoan de hace unos meses, requiere empezar a estudiarlo poco a poco con muchos meses de antelación. Es una música extremadamente compleja y si quieres de verdad hacerla bien, es un trabajo enorme. Sin duda es una gran responsabilidad tocar obras de compositores vivos. Yo lo afronto como tal y por eso le dediqué tanto tiempo. Fue una experiencia maravillosa, y más que el propio Guinjoan pudiera estar presente, así como trabajarlo con él. 

Y ¿no te entró una especie de ataque de pánico teniendo que tocar un concierto de un compositor vivo?, y, me estoy imaginando a muchos intérpretes a los que les daría una lipotimia justo antes de interpretar el Concierto Emperador delante del gran Beethoven, porque, si ya es difícil re-estrenar un concierto.. si encima está el compositor presente.. tiene que ser...

R. La verdad es que no me dio ningún miedo. Creo que me había preparado a conciencia, lo había trabajado con Guinjoan y me había dado su visto bueno. Y además Joan es un hombre entrañable que provoca sólo sentimientos positivos. Lo que él siente es la ilusión de un niño cuando escucha su música en concierto. Es maravilloso. Por tanto no sentí ningún miedo aunque sí mucha responsabilidad.

Se dice de Kissin que viaja con su profesora de toda la vida, que le sigue controlando lo que interpreta, de Kissin y de otros famosos intérpretes…¿Sigues estudiando con alguien.. te controla alguien las piezas antes de un concierto?... 

R. En realidad he sido alumno oficialmente hasta hace muy poquito, por lo que seguía trabajando todo con mi profesora en Berlín. A partir de ahora tengo que ver cómo lo hago, porque sí creo que es importante no dejar de tener unos buenos oídos externos de los que te fíes y que te escuchen regularmente. Probablemente viaje de vez en cuando a tocar para músicos de los que me interese tener un feedback. Y lo que seguro seguiré haciendo es tocar a menudo para esos amigos que nombré antes, y alguno más, que me conocen muy bien y tienen un criterio del que me fío muchísimo. Igual que para mis padres en casa.

¿Qué te queda por perfeccionar técnicamente con el violín?.. o ¿hay algún compositor que te resulte especialmente difícil de tocar y que lo estés dejando "para más adelante"?.. 

R. La verdad es que según pasa el tiempo voy viendo cada vez más cosas que quiero mejorar. Muchas. Y por otra parte creo que siempre debe ser así, o intentaré que lo sea. Creo que necesitamos objetivos para trabajar bien y para no perder la pasión por la profesión. Los grandes músicos siguen mejorando y evolucionando toda la vida. Si uno quiere entender de verdad la música y el significado que hay detrás de cada nota, y quiere poder transmitirla de verdad como existe en su cabeza, creo que todo el trabajo es poco, toda la reflexión es poca y todos los medios técnicos son siempre escasos. Por una parte es frustrante, pero a la vez es lo que mantiene nuestra hambre y nuestra motivación.

¿A cuántos concursos te has presentado?, ¿Es importante ir a concursos?.Porqué, ¿hay vida para un músico más allá de los concursos?, ¿te has encontrado con alguno claramente amañado (no te pido que me digas cuál solo si te lo has encontrado)?. 

R. Yo creo que uno mismo tiene que decidir qué es o no importante. Yo he hecho pocos concursos, pero la verdad es que en general me parece una experiencia dura pero positiva. Un concurso te obliga a trabajar a tu máximo nivel y prepararte muchas obras a la vez, lo cual de por sí ya es positivo, porque hay que aprender a hacerlo y no es fácil. Un concurso puede ser importante si quieres hacer algo de carrera, ya que es la forma más directa de abrirte muchas puertas. A partir de ahí, claro que los concursos tienen sus aspectos negativos también. Para empezar la música no es una competición, y el hecho de competir con la música, a pesar de estar ya acostumbrados a ello, no deja de ser totalmente antinatural. Además, no existe un criterio único válido ni objetivo en la música con el que juzgar a los participantes, como sí los hay por ejemplo en el deporte, donde gana el que marca más goles, mete más puntos o el que consigue el tiempo más rápido. Aquí, incluso si los miembros del jurado son grandes músicos como muchas veces lo son, pueden tener criterios totalmente diferentes e incluso opuestos. En fin, es complicado. En cuanto a los amaños, mucha gente se queja de eso. Yo no conozco casos de primera mano. No digo que no pueda pasar a veces, pero yo intento pensar que un jurado intenta ser lo más justo posible, y desde luego, cuando no me ha ido bien, nunca he pensado que ha habido trampas. Más bien he pensado que yo no he tocado suficientemente bien, o que otros lo han hecho mejor. Creo que a veces mucha gente protesta a la primera con el pretexto de que los concursos están amañados, y creo que eso también es la opción fácil. Lo difícil es ser crítico con uno mismo y tener el coraje de aceptar todo lo que tú no has hecho bien.
 


Y, en relación con la pregunta anterior.¿vas a seguir presentándote a alguno?. 

R. Puede ser. Lo tengo que pensar.

Alejandro, soy un desastre, no he sido capaz de encontrar tu página web… ¿tienes una página web?.. COMO CREO QUE NO EXISTE TAL PÁGINA, ¿no crees necesaria una web, que informe al día sobre ti y tu actividad?.

R. No tengo página web de momento, aunque es posible que cree una pronto. También lo tengo que pensar. Acabo de hacer un cambio grande en mi vida, volviendo a vivir a España y empezando a trabajar, y quiero también pensar bien cómo enfocar algunas cosas a partir de ahora.

Conozco parte de las aficiones familiares musicales (en el caso de tu padre, con una profesión directamente relacionada con la música y siendo él mismo, músico y compositor) y los muchos, muchísimos conciertos y eventos musicales a los que asisten, ¿todos sois en la familia tan hiperactivos?, ¿tú también vas de concierto en concierto en cuanto tienes un rato?.

R. Jaja. Es verdad que mis padres mantienen esa hambre por escuchar música y me parece maravilloso que sea así, después de tantos años haciéndolo. En mi caso, debo confesar que últimamente voy a menos conciertos de lo que quizá debería. Por una parte porque muchas veces simplemente no me da tiempo. Pero también es verdad que me paso gran parte de mi tiempo estudiando o dando clase, o escuchando en casa obras que necesito conocer, analizando partituras, y básicamente pienso en música constantemente. Y a veces la verdad es que simplemente necesito desconectar un poco y hacer otras cosas, porque puede acabar saturando. Pero por supuesto intento ir a todos los conciertos que me interesan.

Cómo se presenta la próxima temporada, cuéntanos un poco anda, se que tienes un concierto muy importante en el Auditorio de Zaragoza, háblame de ello por favor… y de cómo te vas a organizar teniendo conciertos y dando clase.

R. Sí. El 5 y el 7 de octubre toco el Triple de Beethoven en Ejea de los Caballeros y en el Auditorio de Zaragoza respectivamente. Será junto a la Orquesta Sinfónica Goya, una orquesta creada recientemente y que tiene objetivos muy ambiciosos. Y la dirigirá José Vicente Pardo, un director joven del que tengo muy buenas referencias. Los compañeros al chelo y al piano serán un verdadero lujo: José Enrique Bagaria, piano. Y Fernando Arias y Ángel Luis Quintana, los chelistas, cada uno en un concierto. Teniendo en cuenta todo esto creo que puede ser una experiencia preciosa. Y, sobre cómo hacer para compaginarlo con todo lo demás, vuelvo a la organización que decía antes: aprovechando los meses de verano, cuando no tengo que dar clase, estudiando a tope para que cuanto antes esté listo, y empezando a ensayar ya con los demás compañeros.

Cómo ves el futuro próximo de la música en España.

R. Creo que es evidente que atravesamos un momento difícil y de incertidumbre, en la música y en todos los ámbitos. Pero creo también que el nivel musical que hay hoy en España no lo hemos tenido nunca, y va a seguir mejorando. Y creo que tenemos que hacer todo lo posible por no caer en la desesperanza. Estoy convencido de que si todos ponemos lo mejor de nosotros mismos tenemos un gran futuro, aunque ahora quizá cueste un poco más verlo. Depende de que no perdamos nunca las ganas y la ilusión, y de que estemos dispuestos a trabajar todo lo necesario.

¿Y el tuyo, como ves tu futuro?. Si te quedas aquí.. ¿no crees que quizá te estés limitando teniendo en cuenta el nivel artístico que tienes?.

R. No lo creo. Yo, si te soy sincero, veo mi futuro con mucho optimismo. Enlazando con lo anterior, creo que la voluntad que uno tiene y la capacidad de ilusionarse y de luchar por lo que quieres es más fuerte que las circunstancias. Y soy optimista, por una parte porque creo que lo soy por naturaleza, pero también porque cada vez tengo más claro que siendo optimista ves oportunidades que un pesimista no ve porque su mentalidad se las oculta. Y además, se es mucho más feliz siendo optimista. 

¿Eres feliz con la música o es una tortura china pretender vivir de ella y en estos momentos?. Por cierto, eres también muy de "música contemporánea". ¿has tocado ya algo de tu padre?, ¿tienes algún compositor favorito (no solo en contemporánea, en general)?.

R. En general soy muy feliz con la música, aunque por supuesto no todo es siempre agradable. Para mí, más que una tortura vivir de la música, es una tortura muchas veces luchar contra mí mismo. Para mí es lo más difícil: mantener siempre un nivel de exigencia alto, no permitirte nada por debajo de lo que sabes que puedes dar, intentar estar siempre a la altura de la propia música... Esa disciplina es muy dura, pero es absolutamente necesaria si quieres hacer cosas que merezcan la pena.

Respecto a la música contemporánea, hay muchas cosas que me gustan, y me encanta tocarla. Pero no me quiero dedicar sólo a eso. Me encanta la música de todas las épocas. Y sí, he tocado una obra de mi padre para violín solo: "Quasi una cadenza". Además está dedicada a mí. La estrené hace ya muchos años en el Festival de Música Contemporánea de Madrid y la he seguido tocando después. Me gusta mucho. Y por último, no tengo un compositor favorito, aunque hay varios que no sólo no me cansan nunca, sino que cada vez me fascinan más: Schubert, Mozart, Brahms, Bach... 

¿En qué te has equivocado durante estos años (SI ES QUE HAY ALGO)?... o ¿qué no has hecho y que sí deberías haber hecho y ahora te pena?.

R. Somos humanos e imperfectos, y no equivocarse es imposible. Yo me he equivocado en muchas cosas, pero también es cierto que esas experiencias te ayudan a crecer. E intento, en vez de martirizarme pensando en lo que pude hacer mejor en el pasado, aprender de todo eso para ser un mejor profesional ahora y en el futuro.

Si quieres añadir algo más, lo que tú quieras, quizá se me ha olvidado algo que es importante.

R. Creo que ha quedado una entrevista muy bonita, muchas gracias.

Muchas gracias a ti Alejandro, ha sido un placer haber podido hablar contigo... te seguiremos de cerca, eres una de las jóvenes figuras a seguir. Te deseo lo mejor tanto profesional como personalmente. 

Y ahora, veamos el último de los videos elegidos por este joven español y violinista que además, parece ser una persona muy normal, LA ENTREVISTA QUE CLARA SANCHÍS LE HIZO EN "PROGRAMA DE MANO", tristemente ya desaparecido. ¡Qué belleza el concierto de Max Bruch! del que oímos el Adagio en éste video.






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